Riquezas ecoambientales en el parque nacional Montaña de Santa Bárbara

El Parque Nacional Montaña de Santa Bárbara (PANAMOSAB), cuenta con una amplia riqueza en recursos naturales. Fue declarado por el Estado de Honduras, como parque nacional bajo el Decreto 87-87 de los Bosque Nublados de 1987.

Con esa declaratoria se sigue el objetivo de conservar zonas naturales o escénicas de interés nacional y mantener la producción de recurso hídrico y biodiversidad.

Esta montaña es una de las fuentes principales de abastecimiento de agua para el Lago de Yojoa y más de 20 comunidades del departamento de Santa Bárbara.

Es el segundo pico montañoso más alto de Honduras con una altura de 2,744 msnm e incluye uno de los principales macizos de formación caliza en la región centroamericana.

El área total del parque es 12,130 hectáreas, incluyendo una zona de amortiguamiento de 6,760 ha, y un área núcleo de 5,370 ha, a 1,800 msnm.

En este parque existen cuatro zonas ecológicas: Bosque Muy Húmedo Montano Bajo (Bosque Nublado); Bosque Muy Húmedo Sub-Tropical; Bosque Húmedo Sub-Tropical; y, Bosque Seco-Tropical.

En el PANAMOSAB se han identificado, hasta ahora, un promedio de 10 especies endémicas. Lamentablemente casi todas se encuentran en peligro de extinción como: el Dendrotriton sanctibarbarus, Anolis rubribarbaris, Nototriton limnospectator, Typhlops tycherus (serpiente ciega más grande de Mesoamérica), Mahonia glauca, la hierba Peteravenia cyril-nelsonii, Helecho Anemia donnel-smithii, Lepanthes edwardsii, Octomeria hondurensis, y el árbol Alfaroa hondurensis.

En los últimos 10 años, se ha detectado la existencia del ave endémica nacional, el Amazilia luciae o Colibrí Esmeralda Hondureño en algunas áreas en Santa Bárbara, incluyendo zonas cercanas al río Ulúa.

La Fundación Ecológica Parque Nacional Montaña de Santa Bárbara (Fecomol) ha promovido acciones para investigar y proteger esta ave y sus hábitats.

La zona estimada de 75,189 ha, aproximadamente, es el más grande hábitat en comparación con otras áreas del colibrí, que se reducen a parchos. Es por eso la importancia que alcanza esta zona para la especie.

Si bien la expansión del área de colibrí puede merecer la reducción de categoría de amenaza actual de especie en peligro crítico a especie en peligro, la completa falta de protección en Santa Bárbara y las amenazas futuras, implican que no se puede recomendar esta acción; mientras no sean identificadas áreas de conservación del colibrí fuera de la zona de impacto de las represas hidroeléctricas proyectadas sobre el río Ulúa, con las características ecológicas que puedan garantizar la conservación a largo plazo del Colibrí Esmeralda Hondureño en Santa Bárbara.

Recientemente, miembros del Club Clorofonia, subieron desde el Lago de Yojoa y llegaron hasta las zonas de San Luis Planes y El Sauce. Durante este recorrido, en el que participaron 14 personas encabezadas por Robert Gallardo, se avisto un nido de quetzales con la presencia poco usual del macho dentro del mismo.

Igualmente, se logro identificar algunos ejemplares de la mariposa Mielkella singularis, hasta ahora no encontrada en este parque nacional de Honduras.

En los últimos años, el auge pujante y la expansión de las fincas cafetaleras, así como la exploración y planes de explotación de empresas mineras, amenazan con sus actividades, especialmente en la zona de amortiguamiento de este parque nacional.

Tanto las alcaldías municipales con territorios legales en esta área protegida, como la Fundación Ecológica Parque Nacional Montaña de Santa Bárbara (Fecomol), han impulsado esfuerzos en contra de estas amenazas, en base a la Ley de Desarrollo Forestal, Áreas Protegidas y Vida Silvestre, igual que las leyes de Ambiente y Minería.

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