La Feria del Agricultor , linda experiencia en la capital hondureña

La feria, una idea de los años 80

Ir al mercado en Tegucigalpa se transformó en ir a la Feria del Agricultor y Artesano, una feria que permite estrechar el espacio entre el productor del campo y los consumidores citadinos, un espacio que se convierte en toda una experiencia.

Los intermediarios son los que ganan más dinero en la relación producción-comprador, esta verdad hizo que el gobierno creara un sitio donde los productores venderían directamente su producto al consumidor final, una idea genial donde el productor podría tomar para sí parte de las ganancias que se llevaría el intermediario y el consumidor podría gozar de mejores precios.

Este sitio fue nombrado como Feria del Agricultor y El Artesano, aunque los capitalinos le llaman el Mayoreo, el Mercado del Mayoreo del Estadio o bien el Mercado del Estadio, un nombre de un espacio que es en realidad toda una experiencia para los sentidos.

En el Mayoreo se reúnen todos los fines de semana cientos de vendedores que llegan a conocer a su clientela la que repite su visita cada semana, ahí puede encontrar verduras, frutas, artesanías, lácteos, tierra de abono, flores y varios puestos de comida los que se convierten en la recompensa de los que “mañanean” y llegan sin desayunar con el propósito de darse el gusto de comer baleadas, chorizos y toda una gama de comida representativa de la gastronomía hondureña.

En las afueras no faltan los “le cuido el carro” así como cipotes que con una carretilla le ayudan a trasladar sus compras al carro o taxi, trabajo infantil que lo pone a uno en disyuntiva porque surge el razonamiento de contratarles para evitar que pidan y se dediquen a lo malo o bien que aporten a sus familias aunque sean muy jóvenes, una balanza que se inclina al final en el hecho de aceptar sus servicios.

Una feria para todos

Por mucho tiempo la tarea de ir al mercado estaba reservada para personas de clase media y baja, y eran pocas las de clase alta las que se atrevían a entrar siquiera al mercado; esa situación cambió en el Mayoreo ya que con los años son más y más las personas de todos los estratos las que llegan, el cambio ha sido tal que hasta Lisa Kubisque, embajadora de EEUU, se daba sus pasadas por los puestos de comida donde se preparaba baleadas y se deleitaba con los tamales y horchata que ahí se venden; es así que el mercado ya no solo es de los de abajo, es de todos, un sitio donde se vive una experiencia de colores, olores y sabores dignos de un rey, reyes como todos nosotros.

Fuente: http://vuelvealcentro.com/