La innovación y reingenería de las empresas y marcas

En la actualidad la sociedad vive en un acelerado mundo cambiante en cualquier ámbito de la vida,  eso conlleva a un comportamiento de obligada innovación y esto más, en el ámbito empresarial para poder competir en los diferentes mercados.

Hoy por hoy un mercado que da pasos agigantados es la industria de las panificadoras hondureñas, que con la llegada de empresas transnacionales se han visto en la necesidad de capacitar a su personal y tecnificar sus métodos de producción.

Y estos métodos van enfocados desde una nueva imagen, mejoras en los productos, equipo técnico para mejorar los procesos y estandarizar la calidad de los mismos. Sin dejar de lado, que ahora cada empresa debe entrar al ruedo del mundo digital, que las obliga a llevar más allá sus productos de una simple vitrina exhibidora o una imponente valla publicitaria.

Pero la pregunta es la siguiente, ¿qué pasa si las empresas no deciden dar este giro? Y porque llegamos a este punto, BAMBINO empresa panificadora que operó por 35 años en el mercado hondureño ha decidido cerrar sus puertas, justificando algunos puntos debido a su cierre y bloqueando así un espacio generador de empleo.

Veamos bien, esta marca se quedó atrás con la calidad de sus productos, en la mejora de sus instalaciones, un equipo de logística obsoleto y un personal no capacitado para competir con empresas nacionales que han dado rienda suelta a la vanguardia y la inversión para hacer más competitiva ante empresas extrajeras que se han querido apoderar del mercado.

Y valga la publicidad a siguientes marcas como: La Moderna, Panadería Los Andes, ambas en San Pedro Suela y qué decir de La Hawit que ha decido darle la vuelta al país entero para posicionar su producto, pero más que eso empresas de la zona de occidente como La Popular que ahora se encuentra entregando sus productos a nivel regional, y aun los emprendedores (panaderos), siendo pequeños abren las puertas de empleos a familias hondureñas.

Pero no podemos dejar de lado las oportunidades que hoy el Gobierno brinda a los hondureños para mejorar sus empresas y comenzar un negocio nuevo, y permitir así abrir oportunidades a una sociedad que sueña con salir adelante.

Pero bien, al no aceptar La BAMBINO su error y quedarse rezagada como empresa, busca un culpable para justificarse y lo mejor fue decir adiós a tantos años de esfuerzos antes de declararse en quiebra para evitar el qué dirán. Este es un país de oportunidades, solo es saber cuándo es el momento, el lugar para lograrlo y manos a la obra…