Honduras y su occidente encantador

La calidez de su gente, sus bellos sitios turísticos, su amplia riqueza natural y cultural, así como su deliciosa gastronomía, hacen de Honduras un país cinco estrellas que se destaca a nivel internacional por lo bueno con que cuenta.

A lo largo de su geografía nacional existe una diversidad de lugares hermosos que se pueden conocer, entre los que resaltan los tres departamentos que constituyen el occidente de Honduras: Ocotepeque, Copán y Lempira.

Una de las experiencias más inolvidables para los visitantes de esa región, es conocer las Ruinas de Copán, cuna de la civilización Maya, así como tener la oportunidad de degustar su exquisita comida y bebida tradicionales.

En esa zona, se preparan los más deliciosos platillos autóctonos como los famosos lechones copanecos, cocinados en hornos artesanales que son encendidos con madera de ocote, lo cual le da un sabor único a la carne.

También se elaboran los ticucos, que son una especie de tamales sin carne, que se envuelven en hojas de tusa seca y que su ingrediente principal son los frijoles y el chipilín (planta originaria de Centroamérica perteneciente a la familia de las fabáceas).

Para la época de Navidad y todo el resto del año tampoco hacen falta los nacatamales de cerdo y de pollo, sin dejar de lado la exquisita gallina rellena que para éstas fechas, por costumbre, es compartida en las mesas de la mayoría de las familias de occidente.

Ese toque de sabor que le dan los oriundos de la región a la comida, ahora es compartido con los turistas, porque muchas de las personas que saben preparar esas delicias culinarias, se convirtieron en microempresarias, gracias a proyectos impulsados por el actual gobierno, a través de su programa “Vida Mejor”.

En cuanto a bebidas, los turistas no pueden dejar de probar el Madrazo, una mezcla de jugo de naranja, maracuyá o limón con un toque de aguardiente hondureño, así como los licores de una marca consagrada a nivel nacional como es el Timoshenko, con su variedad de combinaciones de café, frutas, entre otros.

Honduras y su occidente encantador tienen las puertas abiertas para los visitantes nacionales y extranjeros, porque lo mejor que hay en el mundo no se puede dejar de disfrutar.